Frutas y Verduras

Las frutas y las verduras son alimentos fundamentales para consumir en el día a día ya que aportan gran cantidad de nutrientes importantes para el buen funcionamiento del organismo.

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¿Por qué son tan necesarias?

Las frutas y verduras son productos fundamentales en nuestra alimentación y uno de los pilares de la llamada Dieta Mediterránea, basada en el consumo de vegetales (frutas, hortalizas, legumbres, frutos secos y cereales), aceite de oliva virgen extra, pescado y vino.

El consumo diario de productos vegetales, en cantidad suficiente y en una alimentación bien equilibrada, ayuda a evitar enfermedades graves, como las cardiopatías, los accidentes cardiovasculares, la diabetes y el cáncer, así como deficiencias de importantes micronutrientes y vitaminas.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) coloca el escaso consumo de fruta y hortalizas en sexto lugar entre los 20 factores de riesgo a los que atribuye la mortalidad humana, inmediatamente después de otros más conocidos, como el tabaco y el colesterol.

El consumo mundial de fruta y hortalizas está muy por debajo de los 400 gramos diarios por persona. Esto se debe a que en los últimos 50 años ha disminuido el consumo de cereales y leguminosas, se ha incrementado el de los aceites vegetales, el azúcar y la carne, mientras que la fruta y las hortalizas apenas han aumentado. Se estima que en todo el mundo la gente sólo consume entre el 20% y el 50% del mínimo recomendado.

Las vitaminas, los minerales y otros componentes de la fruta y las hortalizas son esenciales para la salud humana. Por ejemplo, la fibra alimentaria contribuye al tránsito a través del aparato digestivo y a reducir los niveles de colesterol en la sangre; las vitaminas y minerales ayudan a mantener un adecuado estado de salud y un grado aceptable de bienestar y los fotoquímicos, como los compuestos que dan a los tomates y las zanahorias sus vivos colores, tienen efectos antioxidantes y antiinflamatorios.

La gran riqueza hortofrutícola de Andalucía se distribuye por todas sus provincias:

Almería es tierra de hortalizas: tomates, pimientos, pepinos, judías verdes, calabacines, berenjenas, melones y sandías.

En Granada, especialmente en las vegas, se cultivan hortalizas como el espárrago triguero, la alcachofa, la cebolla, la lechuga y el tomate cherry. Por su parte, la costa granadina y malagueña es famosa por los cultivos subtropicales: chirimoyas y aguacates. En Málaga también destaca el limón y la uva pasa.

Huelva nos proporciona el fresón (esta provincia es el segundo núcleo mundial de producción, por detrás de California), mandarinas y castañas. Sevilla es la principal productora andaluza de cítricos, melocotones y tomates para industria y Córdoba, en la comarca de la Campiña Baja, destaca por la producción de naranjas.

Pero los mayores exponentes por su vinculación al origen y por su singularidad son la Denominación de Origen Protegida ‘Chirimoya de la Costa Tropical de Granada-Málaga’, la Indicación Geográfica Protegida ‘Espárrago de Huétor-Tájar’ y la Indicación Geográfica Protegida ‘Tomate La Cañada’, en Almería.

Calidad certificada en sus etiquetados

Uno de los factores claves del éxito de este sector en Andalucía es la extraordinaria calidad de sus producciones. En los últimos años se ha realizado un gran esfuerzo por garantizar esta calidad a través de diversos sistemas de certificación como la producción controlada y otros sistemas privados, agricultura ecológica o producción integrada.

Denominaciones de Calidad de Andalucía

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